|
La
alimentación
La leche de
madre es el mejor alimento para tu bebé. Lo hará crecer adecuadamente, lo
protegerá de muchas enfermedades y le dará seguridad y afecto.
Durante los
primeros días da el el pecho al niño cada vez que lo reclame. Las tomas
deben ser cortas y frecuentes.
A pesar que la
"bajada" de la leche no se produce hasta el tercer o quinto día,
tu bebé no necesita otro alimento. No se debe dar ningún tipo medicamento
u otro tipo de leche sin consultar previamente al pediatra.
La higiene
Lávate las
manos antes de tocar a tu hijo.
Debes cambiarle
los pañales cada 2 o 3 horas.
Para asearle o
bañarle, el agua debe estar tibia (ni fría ni caliente).
Se pueden
aplicar cremas que aíslen de la piel la humedad del pis. No colocar talcos.
Cuidados del
ombligo
Hasta que los
restos del cordón umbilical se desprendan y la herida cure del todo, es
necesario cuidar esta zona tan delicada con el máximo esmero y pulcritud.
Estas atenciones tienen por finalidad evitar que aparezcan infecciones y
favorecer una rápida cicatrización.
El cordón
umbilical debe ser limpiado con gasa y alcohol en cada cambio de pañales,
no tengas temor de tocarlo ya que el ombligo no duele. Un día después de
la caída del cordón se aconseja el baño diario utilizando jabón blanco o
de glicerina, sin perfume.
La cuna
Debe tener colchón
firme, sin almohadas ni juguetes dentro de la misma.
No se aconseja
el abrigo exagerado, como tampoco se aconseja cubrir su cabeza durante el
sueño.
Es aconsejable
que los bebés duerman en la misma habitación que sus padres hasta la edad
de los 6 meses, esto favorece la lactancia materna y los cuidados durante el
sueño.
La postura al
dormir debe ser boca arriba (existen numerosos estudios que han asociado
dormir boca abajo con el síndrome de muerte súbita del lactante).
El sueño
El recién
nacido vive con arreglo a sus necesidades vegetativas las primeras cuatro
semanas. Duerme casi tres o cuatro horas seguidas al principio y pide
alimento. Es decir, duerme entre 16 y 18 horas diarias repartidas entre la
noche y el día.
Debes ponerlo
desde que nace en una cuna, bien de lado o hacia arriba, para evitar la
muerte súbita.
Debes crearle
una atmósfera de tranquilidad, ya que tan importante es comer como dejarlo
descasar.
A veces los niños
se encuentran incómodos para dormir, como consecuencia de ruidos, demasiado
calor, frío, o ropas incómodas.
Las características
del recién nacido
El niño
alimentado con la leche materna puede hacer caca varias veces al día o
pasar dos o tres días sin hacer. Las deposiciones suelen ser grumosas y de
color amarillento.
Normalmente el
bebé puede dejar escapar por la boca parte de lo que comió, al eructar o
estando ya en la cuna (regurgitación).
Son normales el
hipo, el estornudo, los sobresaltos, las manos y pies fríos.
Paseos y sol
Es conveniente
sacar de paseo al niño a partir de los siete a diez días si el clima lo
permite.
La exposición
al sol es importante ya que previene el raquitismo al intervenir en la
producción de vitamina D. En el verano debemos evitar las horas centrales
del día y la exposición directa al sol. |