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El aseo
Deberías asear
al bebé sin bañarlo hasta que:
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Se le
caiga el cordón umbilical (1-4 semanas) |
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Tenga el
ombligo completamente curado (1-4 semanas) |
Para asear al
bebé cuando todavía no puedes bañarlo, escoge una habitación caldeada y
una superficie plana. Desnuda completamente el bebé. Empieza limpiándole
los ojos con la toallita mojada sólo en agua. Comienza por un ojo y avanza
desde la comisura interior hasta la exterior. Utiliza una esquina limpia de
la toallita para limpiarle el otro ojo. Luego límpiale la nariz y las
orejas. Seguidamente, aclara la toallita y vuélvela a mojar, está vez en
agua con un poco de jabón. Lávale la cara suavemente y después aclárasela
y sécasela. A continuación, haz un poco de espuma vertiendo champú
especial para bebés en la jofaina con agua limpia, enjabónale suavemente
la cabeza y luego aclárasela. Durante el aseo, presta especial atención a
los pliegues que se le forman en las axilas, detrás de las orejas, el
cuello y el área genital. Después de asearlo, asegúrate de secarlo bien
antes de ponerle un pañal limpio y vestirlo.
Cuando el bebé
esté preparado para bañarse, los primeros baños deberán ser suaves y
breves. Si el bebé parece muy alterado, vuelva a asearlo fuera de la bañerita
durante una o dos semanas antes de intentar bañarlo de nuevo.
Durante el
primer año, bastará con que bañes al bebé dos o tres veces a la semana.
Si lo bañaras más a menudo, se le podría resecar la piel. |