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Has sobrevivido
a los nueve largos meses de embarazo. Has superado los nervios del parto y
del nacimiento de tu bebé. Y ahora te dispones a salir del hospital o clínica
para iniciar su nueva vida en casa con el recién nacido. Pero, en cuanto se
cierran las puertas del hospital detrás de ti, te das cuenta de que todavía
te queda mucho que aprender y te invade la inseguridad. |