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Técnicas para favorecer la formación del vínculo con el bebé y para tranquilizarlo

Establecer un vínculo con tu bebé probablemente será uno de los aspectos más placenteros del cuidado del pequeño. La "formación del vínculo" es un concepto que introdujeron dos pediatras, Klaus y Kennell, a finales de los años setenta. Sugirieron que hay un período sensible, comprendido entre las primeras horas y los primeros días después del nacimiento, durante el cual es importante que los padres establezcan un vínculo con el bebé. El contacto físico entre los padres y el bebé durante este período contribuye a crear una conexión emocional entre ambos (formación del vínculo). El apego resultante permite que los padres hagan los sacrificios necesarios para poder hacerse cargo del bebé.  

El apego también favorece el desarrollo emocional del lactante que, a su vez, repercute sobre su desarrollo en otros ámbitos, como el crecimiento físico. Otra forma de concebir la formación del vínculo y el apego consecuente es como un "enamoramiento" del bebé. Los niños que no tienen un padre u otro adulto que los quiere incondicionalmente tienen más probabilidades de tener problemas graves cuando maduran.

Para empezar a establecer ese vínculo tan importante con tu bebé, coloca al pequeño en tu regazo y acaríciale suavemente de distintas formas. Si tanto tú como tu pareja lo lleváis en brazos y lo acariciáis frecuentemente, el bebé muy pronto aprenderá a distinguir entre las caricias de cada uno. Ambos deberíais establecer también un contacto "piel a piel" con el recién nacido, de modo que la piel del bebé entre en contacto directo con la vuestra mientras lo mecéis o lo alimentáis.

Los bebés, sobre todo los prematuros y los que tienen problemas médicos, suelen responder positivamente al masaje infantil. Las investigaciones médicas han permitido constatar que determinados tipos de masajes relajan a los bebés y contribuyen a la formación del vínculo entre padres e hijos, al tiempo que favorecen los procesos digestivos y el crecimiento de los bebés. Hay muchos libros y videos que tratan sobre el masaje infantil. Habla con el pediatra de tu hijo para que te recomiende algún masaje. Pero recuerda que los bebés no son tan resistentes como los adultos, de modo que, a la hora de darle el masaje al pequeño, procede con mucha suavidad y delicadeza.

 

Por lo general, a los bebés les encanta escuchar sonidos vocales, por ejemplo, que les hablen, balbuceen, canten o arrullen. Probablemente a tu bebé también le gustará escuchar música. Prueba con varios tipos diferentes de música para identificar sus preferencias. Los sonajeros y los móviles musicales son otra forma de estimular la audición de un lactante. Si tu bebé parece nervioso o inquieto, prueba a cantarle nanas y canciones infantiles, a recitarle poemas o leerle mientras lo meces suavemente.

Algunos bebés son especialmente sensibles al contacto, la luz o el ruido. Estos bebés se sobresaltan y lloran con facilidad, duermen menos de lo habitual y/o giran la cara hacia otro lado cuando alguien les habla o les canta. En estos casos, es conveniente mantener bajos los niveles de ruido y de luz.

Hacer un arrullo bien ajustado es otra forma de tranquilizar a un bebé. Cuando se envuelve el cuerpo de un bebé en una sábana o mantita, los brazos le quedan pegados al tronco y las piernas bien sujetas. Así, no sólo se consigue que el pequeño esté bien calentito, sino que además la presión que ejerce la mantita sobre su cuerpo parece ayudarle a sentirse seguro y cómodo. He aquí cómo se hace un arrullo:

Extiende la sábana o mantita y doble hacia adentro una pequeña porción de una esquina.

Acuesta al bebé boca arriba con la cabeza sobre el pliegue.

Envuelve el cuerpo del bebé con la esquina izquierda de la mantita y acaba asegurando el extremo de la mantita debajo del cuerpo del pequeño.

Pliega la esquina inferior de la mantita hacia arriba sobre los pies del bebé.

Envuelve el cuerpo del bebé con la esquina derecha de la mantita, dejándole la cabeza y el cuello al descubierto.

Fuente: Guía para padres primerizos, de KidsHealth

 

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