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La dieta
mediterránea es la forma de alimentación que, desde hace varios siglos,
mantienen los pueblos de la ribera del mar Mediterráneo.
Aunque el
profesor Ancel Keys fue el primero en definirla claramente, ya en textos
anteriores se habla de unas costumbres, culinarias y de vida, similares en
todos los países de la costa del Mediterráneo.
¿Qué países
se benefician de ella? No son sólo los países europeos como España,
Francia, Italia, Chipre, Grecia, Portugal, la antigua Yugoslavia, Albania,
San Marino, o Mónaco; sino también Marruecos, Túnez, Malta, Libia,
Israel, Jordania, Egipto, y Siria. Aunque Portugal no es un país mediterráneo,
también se beneficia de las ventajas de la dieta mediterránea a través de
la influencia del resto de la Península Ibérica.
Estudios
llevados a cabo durante los últimos 30 años, pusieron de manifiesto que
los países de la cuenca mediterránea: España, Italia, Francia, Grecia y
Portugal tenían un menor porcentaje de infarto de miocardio y una menor
tasa de mortalidad por cáncer. Los investigadores, sorprendidos, buscaron
las posibles causas y descubrieron que la dieta tenía un papel fundamental.
A partir de entonces, se empezó a hablar de la dieta mediterránea como un
factor a tener en cuenta en la prevención de estas enfermedades.
Tras este
descubrimiento, los científicos fueron perfilando los elementos que definen
la dieta mediterránea: pasta y arroz, verduras, legumbres, abundante fruta,
aceite de oliva, poca carne y mucho pescado, pan integral, y todo sazonado
con algunas especias como el ajo, el orégano, algo de pimienta y pequeñas
cantidades de buen vino. En un principio no se sabía a ciencia cierta por
qué funcionaba tan bien esta determinada combinación de alimentos. Pero,
poco a poco, los nuevos descubrimientos en bioquímica y nutrición humana
desvelaron los secretos de una sabiduría milenaria. |