|
Es el aditivo más
antiguo y más usado en alimentación, y uno de los principales pilares de
la cocina en casi cualquier cultura. Aunque los alimentos ya tienen de por sí
suficiente sal, es usual abusar de ella ingiriendo en ocasiones más de 15
gramos diarios. Los regímenes médicos suelen incluir alimentos poco ricos
en sal y las personas vegetarianas suelen tener un escaso consumo de ella.
Existe la
creencia de que la sal engorda, aunque no es cierto en absoluto pues la sal
no aporta calorías. Sin embargo, es cierto que con un exceso de sal aumenta
la densidad de la sangre y provoca sed, por lo cual se bebe agua para
restablecer el equilibrio salino del cuerpo. Al acumular agua, el cuerpo
aumenta su peso.
Tipos
-
Flor de Sal:
se origina en las salinas en los primeros momentos de concentración de
la sal, siendo cristales finos que flotan en placas sobre la superficie
del agua. Tiene una producción muy escasa y es muy apreciada.
-
Sal Maldon:
de origen Ingles. Es de gran pureza y aparece como placas finas en su
estado natural.
-
Sal Guerande:
sal marina de la Bretaña Francesa de color gris y tamaño medio. Muy
rica en oligoelementos.
-
Sal Negra:
sal poco refinada producida en la India.
-
Sal Ahumada
-
Sal
Glutamato Monosódico: se extraía de algas y trigo. Realza el sabor de
los alimentos.
|