|
Este sistema
se financia mediante una tasa pagada por los envasadores, que grava cada
producto comercializado por primera vez en el mercado nacional. Por ello,
en el caso de un envase reutilizable, esta tasa se pagaría sólo una vez.
Dicha tasa se establece según el material que compone el envase, pero no
tiene consideración de precio ni está sujeto a tributación alguna.
Envases retornables
El segundo sistema propuesto por la ley, menos práctico y casi descartado por las empresas
afectadas por esta norma, consiste en un proceso de depósito, devolución
y retorno, que nos retrotrae a décadas atrás, cuando íbamos
a comprar las bebidas con los "cascos" vacíos, para evitar un
sobrecoste.
Los
envasadores y comerciantes deberían cobrar, en este supuesto, una
cantidad específica -por cada tipo de envase- a cada producto,
viéndose obligados a aceptar los envases usados devueltos por los
consumidores, reintegrándoles a cambio la cantidad cobrada por cada
envase, siempre que los envases sean puestos en el mercado por ellos y
resulten reconocibles para los comerciantes.
Fuente:
Enbuenasmanos
|