La carta de
presentación es la introducción al Curriculum. De ella se desprenden las
primeras nociones que el seleccionador puede tener de nosotros. Ten en
cuenta que bien puede impresionar favorablemente, o bien puede crear una
predisposición negativa hacia nuestra candidatura, por ejemplo, como
consecuencia de presentar una carta fotocopiada, o a la que sólo se le
modifican datos puntuales para adecuarla a cada solicitud de trabajo específica.
No olvides que
la carta es leída siempre, aunque sea inercialmente, y por ello debes
intentar omitir cualquier error ortográfico, mecanográfico, etc.
Existen dos
tipos de cartas de presentación:
La que se
envía, junto al C.V., en respuesta a ofertas concretas de empleo.
La
dirigida "en frío" sin ser respuesta concreta para cubrir
ningún puesto.
Para ambos tipos,
existen ciertos elementos comunes que hay que tener en cuenta:
No repitas
lo que posteriormente vas a desarrollar en el C.V.; sin embargo, sí
puedes utilizar la carta para resaltar los aspectos o cualidades que
mejor se ajustan a los requerimientos del puesto.
Evita un
tono excesivamente efusivo, tanto en el saludo como en el interés que
manifiestes por el puesto.
Es
conveniente dirigirla a una persona concreta, y evitar destinatarios
genéricos.
Es
importante señalar dos o tres características significativas o
puntos fuertes por los que consideramos que sería beneficioso para la
empresa el contratarnos.
La
estructura de la carta incluye un comienzo, (indicando por qué te
diriges a la empresa), una referencia a tus fortalezas y a tu interés
en la compañía, una referencia al currículum que adjuntas, y por último
quedar a disposición de la empresa (para posteriores contactos,
entrevistas, etc.).
Olvídate
de máquinas de escribir, por ordenador siempre.
Es
conveniente enviar carta y C.V. sin efectuar demasiados dobleces en el
papel.
Despídete
sin demasiados aspavientos y firma personalmente la carta.
En la carta de
presentación del segundo tipo ("en frío"), además es
importante:
Concretar
qué se requiere: en qué departamento o área funcional se desea
trabajar. No dejes el tema abierto sin concretar mínimamente tu
objetivo.
Personalizar
la carta en medida de lo posible, hay que evitar que se produzca en el
lector la sensación de encontrarse ante una carta tipo
"fabricada en serie". Para ello, se puede poner el nombre de
la empresa, sector al que pertenece y lo interesado que estás por
desarrollar tu carrera en él, etc.