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En
glicerina
Las hojas,
ramas y bayas pueden preservarse en glicerina, que produce unas
maravillosas hojas flexibles y brillantes que contrastan perfectamente con
las texturas mate de la mayoría del material secado.
Para ello,
retirar las hojas interiores de los tallos antes de empezar, descartar las
hojas rotas o descoloridas y raspar la corteza a unos 5 cm. de la base.
Partir los tallos. A continuación, hacer una solución con una parte de
glicerina y dos partes de agua caliente, y colocar los tallos en ella.
Asegurarse de que están completamente sumergidos a una profundidad de
unos 5 cm.
Las plantas
pueden tardar diez días en estar preparadas, hasta que estén más
oscuras y un poco pegajosas. Quizás sea necesario añadir un poco más de
solución de glicerina si se absorbe toda antes de que las hojas estén
completamente secas. Algunas hojas cambian de color cuando absorben la
solución.
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