Verter en
el agua donde se vayan a poner las flores el sobre de nitratos que las
acompaña. Estos nitratos aportarán nutrientes al agua conservando
las flores durante más tiempo.
Cortar los
tallos dos centímetros aproximadamente y en oblicuo para que las
flores absorban correctamente los nutrientes.
No
mantener las hojas del tallo dentro del agua. Si es necesario arrancar
las hojas inferiores con cuidado.
Mantener
las flores en un sitio fresco, alejadas de fuentes de calor, frío y
de la luz del sol directa. Evitar colocarlas cerca de un lugar donde
circule corriente de aire muy caliente o muy fría. Los aparatos
eléctricos y electrodomésticos también suelen dar calor.
Cambiar el
agua del recipiente cada dos días aproximadamente.
Cuidados para
las flores cortadas
Pautas
generales para el corte: Recortar las extremidades de los tallos antes
de colocarlas en el agua. Sacar unos dos centímetros y medio y hacer el
corte en un ángulo de 45 grados. Sujetar los tallos con un cuchillo y,
en lo posible, realizar el corte debajo del agua. De esta forma se evita
que las flores pierdan energía. Vigilar las flores diariamente para
cerciorarse de que tiene agua limpia y abundante. Si el agua no está
clara, cambiarla.
Flores ya
cortadas: Las flores cortadas se deben poner en el agua cuanto antes. Si
no puede conseguir un florero enseguida, fíjelas en un lugar fresco y
oscuro. Evitar las flores manchadas o muy desparejas.