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La actividad física se puede definir como todo movimiento del aparato locomotor que conlleva un incremento del gasto energético. La actividad física es todo tipo de movimiento voluntario planificado e intencionado y repetitivo que persigue la mejora o el mantenimiento de una buena condición física y psíquica.

La actividad física debe tener un sitio significativo en la vida de cada día. El cuerpo humano está diseñado de forma que la falta de actividad y movimiento lo daña a largo plazo. Hacer deporte y moverse es sano para el cuerpo y el espíritu y permite mantener una silueta delgada. Sin embargo la práctica de una actividad física no debe hacerse de forma aleatoria. En función de su estado de salud, sus características físicas, su estado de forma, etc., cada persona deberá realizar un tipo de actividad u otro y en una determinada medida.

A la actividad física se le atribuye un gran número de efectos beneficiosos. Está absolutamente demostrado que el ejercicio físico controlado, mejora la calidad de vida, crea hábitos mucho más sanos y disminuye el riesgo de la muerte súbita y de las enfermedades coronarias. En definitiva, ayuda a mantener un estado de salud y bienestar.

 

La inactividad física, ese hábito de dejar de utilizar el cuerpo para satisfacer las demandas de su sistema de vida, es un comportamiento contrario a la naturaleza del hombre que trae como consecuencia que el cuerpo se debilite y se fatigue más rápido, aún en actividades de escritorio. Los efectos negativos que tiene sobre la salud un modo de vida sedentario representan una carga cada vez más pesada.

La falta de actividad física trae como consecuencia:

  1. El aumento de peso corporal por un desequilibrio entre el ingreso y el gasto de calorías, que puede alcanzar niveles catalogados como Obesidad.

  2. Disminución de la elasticidad y movilidad articular, hipotrofia muscular, disminución de la habilidad y capacidad de reacción.

  3. Problemas circulatorios con la consiguiente sensación de pesadez y edemas, y desarrollo de dilataciones venosas (varices).

  4. Dolor lumbar y lesiones del sistema de soporte, mala postura, debido al poco desarrollo del tono de las respectivas masas musculares.

  5. Tendencia a enfermedades como la hipertensión arterial, diabetes, cáncer de colon, etc.

  6. Sensación frecuente de cansancio, desánimo, malestar, poca autoestima relacionada con la imagen corporal, etc.

Por el contrario, los beneficios del ejercicio son múltiples:

  1. Favorece la pérdida de peso en los pacientes que siguen una dieta para perder peso.

  2. Ayuda a mantener el peso perdido.

  3. Contribuye en la prevención de la obesidad, sobre todo en la edad infantil.

  4. Previene las enfermedades cardíacas como la angina de pecho y el infarto.

  5. Mejora el control metabólico del diabético.

  6. Colabora en el descenso de la presión arterial en los pacientes hipertensos.

  7. Mejora el estado anímico: aumenta la autoestima y disminuye la ansiedad y la depresión.

  8. Disminuye la mortalidad.

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