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El desarrollo
sostenible puede ser definido como "un desarrollo que satisfaga las
necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las
generaciones futuras para atender sus propias necesidades". Esta anterior definición fue empleada por primera vez en 1987 en la Comisión Mundial del
Medio Ambiente de la ONU, creada en 1983.
Según este
planteamiento el desarrollo sostenible tiene que conseguir a la vez:
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satisfacer a
las necesidades del presente, fomentando una actividad económica que
suministre los bienes necesarios a toda la población mundial. La Comisión
resaltó "las necesidades básicas de los pobres del mundo, a los
que se debe dar una atención prioritaria".
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satisfacer a
las necesidades del futuro, reduciendo al mínimo los efectos negativos
de la actividad económica, tanto en el consumo de recursos como en la
generación de residuos, de tal forma que sean soportables por las próximas
generaciones. Cuando nuestra actuación supone costos futuros
inevitables (por ejemplo la explotación de minerales no renovables), se
deben buscar formas de compensar totalmente el efecto negativo que se
está produciendo (por ejemplo desarrollando nuevas tecnologías que
sustituyan el recurso gastado).
El desarrollo
sostenible se enfoca en mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos
de la Tierra, sin aumentar el uso de recursos naturales más allá de la
capacidad del ambiente de proporcionarlos indefinidamente. Requiere una
comprensión que la inacción tiene consecuencias y que nosotros debemos
encontrar formas innovadoras de cambiar estructuras institucionales e
influenciar conductas individuales. Se trata de tomar acción, de cambiar
políticas y prácticas en todos los niveles, desde el ámbito individual
hasta el internacional.
Fuente: SD Gateway
/ Tecnun
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